Esta es la razón por la cual las redes sociales nos pueden deprimir

Harmonía / 2016-03-11

Algunas veces (y nos atrevemos a decir, en raras ocasiones) conocemos personas que declaran con orgullo “no tengo Facebook”, sin embargo, la reacción ante esta idea suele ser de sorpresa o incredulidad. A veces escuchamos preguntas como “¿pero, por qué?” o “¿y cómo te enteras de los planes sin Facebook?”. Este síntoma nos recuerda la época en la que vivimos. Es un hecho que casi todas las personas estamos conectadas mediante alguna red social en la cual nos enteramos de lo que ocurre en la vida de personas con las que casi no hablamos, vemos seguido o de plano no conocemos. La pregunta surge cuando después de un tiempo de navegar en estas redes nos sentimos un poco extraños, quizá tristes, ¿te has preguntado por qué pasa esto?

 

Sven Laumer, un asistente de profesor de la Universidad Otto-Friedrich en Alemania sospecha que las personas que renuncian a Facebook lo hacen como una reacción al estrés, pues la red social propone demasiada información para ser manejada bajo control. Por otro lado, investigadores consideran que Facebook, Twitter, Instagram, Snapchat, etc. han dejado de ser espacios para el éxito y la diversión y se han convertido en lugares oscuros y reconfortantes para las emociones humanas. No es una sorpresa entonces que estas plataformas tengan múltiples consecuencias en las emociones ya que ahí se concentra gran parte de nuestra naturaleza social.

 

A la tristeza que ocasiona el uso de Facebook se le conoce como “depresión de Facebook” y un estudio del 2013 realizado por Ethan Kross, un psicólogo de la Universidad de Michigan, demostró que ese fenómeno es real al enviar mensajes de texto a 82 personas cinco veces al día para preguntarles cuántas veces habían utilizado Facebook durante el día y cómo se habían sentido. La tendencia indicó que entre más tiempo dedicaban las personas a Facebook, mayor era su cambio de ánimo y ellos mismos se reportaban un poco tristes.

 

La conclusión del estudio propone que algunos participantes no se sentían entretenidos al navegar por Facebook, sino que su news feed estaba repleto de demandas del tipo “hazme sentir mejor”, “anímame”, “felicitame”, “dime que te gusta mi foto”, etc. Tanta petición se convierte en estrés para las personas, quienes sienten una sobrecarga social pues por naturaleza generan empatía y quieren demostrarla. El sociólogo Keith Hampton de la Universidad de Rutgers llama a esto “el precio de la empatía”.

 

Laumer también propone otro motivo para la tristeza luego de utilizar Facebook: ahí tenemos tantos “amigos” que no podemos mantener una relación real con ellos. Además, estudios han confirmado lo que uno empieza a sospechar cuando utiliza las redes sociales: la gente publica cosas que los hacen verse bien. La científica cognitiva Charlotte Blease se refiere a las consecuencias de esto como la “teoría de la competencia social”, lo cual produce tristeza en el usuario como un método de supervivencia y adaptación social, pues se hunde en una sensación de inferioridad al compararse con la supuesta vida perfecta de las demás personas.

 

El uso de las redes sociales es relativamente nuevo y apenas se están analizando sus consecuencias. Debemos aprovechar la información que los estudios sobre el tema están aportando a nuestra sociedad para evitar conflictos emocionales o sociales que puedan ser consecuencia de un uso indiscriminado de las redes. Si conocemos los fenómenos sociales que acompañan a Facebook, Twitter y demás, será más fácil que como usuarios aprendamos a distinguir entre lo que sucede y lo que no es real o entre el tipo de información que nos parece valiosa y lo que simplemente nos causa daño. Todo lo que consumimos va dejando huella en nuestra mente, aprovechemos esto para rodearnos de una cultura que consideremos importante para nuestras vidas.

 

 

 

Información de Is Facebook Luring You Into Being Depressed?

 

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