¿Por qué debes dejar de consumir aceite de palma?

Harmonía / 2017-07-04

Poco a poco, los supermercados de países como España han retirado de forma parcial o incluso total los productos de sus estanterías que incluyen aceite de palma en la lista de sus ingredientes. Esta ha sido una medida adoptada a partir de que se ha generado conciencia en torno a lo poco saludable que es esta materia prima y, más allá de ello, de su efecto negativo en el medio ambiente.

 

No todas las cadenas de supermercados se han sumado a esta iniciativa ecológica. Algunas argumentan ser meros distribuidores y señalan que la responsabilidad recae en los fabricantes y no en ellos. Otros, por su parte, señalan que no venderán productos hechos a base de aceite de palma a menos que los consumidores los demanden, por lo que dejan la responsabilidad en el comprador. No obstante, lo cierto es que para avanzar en cuestión de sostenibilidad cada eslabón de la cadena debe hacerse responsable del tipo de producto que produce, vende y/o consume.

 

De acuerdo con información de la Organización de Consumidores y Usuarios, el aceite de palma es uno de los más usados en el mundo a pesar de que se le asocia con diversas afecciones metabólicas, incluyendo el aumento de niveles de colesterol LDL (el malo) y el incremento de riesgo de padecer cáncer, sobre todo cuando se consume en versiones refinadas.

 

Cabe destacar que aunque varios fabricantes señalan que sólo utilizan aceite de palma producido en cultivos sostenibles, el consumidor no debe confundir ese tipo de cultivo (libre de pesticidas o de otros químicos añadidos) con los efectos que tiene en el ecosistema. Para comprender mejor esto hay que saber, primero, que el cultivo de la palma se concentra sobre todo en zonas tropicales, siendo sus principales productores Indonesia, Malasia, Colombia y Nigeria. Ahora bien, es tal la demanda de este aceite en la industria alimentaria que se han producido graves deforestaciones en las selvas de estos países para abrir paso al cultivo de la palma. Esto, por supuesto, cambia totalmente el ecosistema, afectando a la flora y fauna locales. Peor aún es el hecho de que a lo largo de los últimos años se ha generado una masiva persecución, expulsión y caza de orangutanes de las plantaciones de palma, donde se les considera una plaga porque se comen las palmas jóvenes. Así, están perdiendo su hábitat y su posibilidad de existir, pues son una especie que cada vez está en mayor peligro de extinción.

 

La industria intenta justificar el uso de aceite de palma argumentando que no se ha encontrado un sustituto que aporte el mismo tipo de consistencia y vida útil del producto, es decir, que dé palatabilidad a los alimentos y tenga una oxidación lenta. Naturalmente, quienes se oponen al uso de este aceite insisten en que los beneficios que aporta el producto no son en sentido alguno un bien que supere el sacrificio ecológico que implican.

 

Cómo evitar consumir aceite de palma

Es importante revisar la lista de ingredientes contenidos en un producto para asegurarse de que no contenga aceite de palma. Entre los más populares están la crema de avellana, algunas galletas, sopas preparadas y alimentos congelados. Aun así, la mejor manera de evitar el consumo de aceite de palma es comprando la mayor cantidad posible de alimentos frescos.

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