Científicos dicen que hay 4 tipo de personas: matutinas, nocturnas, ambas y ninguna

Harmonía / 2016-08-26

La combinación de factores como la forma en la que nos adaptamos a la luz, así como una serie de factores ambientales y biológicos, así como los ciclos circadianos, constituyen nuestro cronotipo. El cual a su vez definirá si sentimos mayor energía durante las mañanas o si preferimos levantarnos tarde  y permanecer despiertos hasta avanzadas horas de la noche.  Para referirse a este tipo de patrones entre el sueño, la vigilia y los niveles de energía con frecuencia se hace una analogía entre el comportamiento humano y el de algunas aves. De tal manera que a quienes se levantan temprano y están alerta durante el día se les compara con alondras y las personas preferentemente nocturnas adquieren el título de búhos. Pero al parecer no sólo hay alondras y búhos pues algunos científicos rusos han propuesto que en realidad existen 4 cronotipos. De tal manera que además de quienes se levantan temprano y tarde, también hay personas que sienten energía tanto en las mañanas como en las noche y aquellos que se sienten letárgicos durante todo el día. 

 

En un estudio realizado por Arcady Putilov y sus colegas de la Academia Rusa de Ciencias en Siberia,  reunió a 130 participantes que permanecieron despiertos durante 24 horas y llenaron cuestionarios sobre qué tan despiertos se sentían, sus patrones de sueño y cómo se habían sentido durante la semana anterior.   Los resultados mostraron que de este grupo 29 personas eran alondras que experimentaban mayores niveles de energía de 9 a.m. a 9 p.m., y 44 eran búhos que sentían mayor energía en el horario opuesto. Pero el resto del grupo no encajaba en ninguno de estas categorías.

 

De estas 57 personas restantes, 25 reportaron que se sentían con energía tanto en las mañanas como en las noches y 32 más describieron que se sentían adormilados durante todo el día.  Tanto los participantes energéticos como los letárgicos dormían y se levantaban en algún punto del espectro de horarios de los búhos y las alondras.  Pero los participantes del grupo con mucha energía dormían en promedio 30 minutos menos que todos los demás, manteniendo un promedio de 7.5 horas de sueño por noche.

 

Inevitablemente esto nos lleva a preguntarnos en qué lugar del espectro de cronotipos encajamos. ¿Tenemos mayor energía en las mañanas o por las noches o ambos? o si por el contrario nos sentimos letárgicos con frecuencia.  Vale la pena mencionar que hay mútiples factores que pueden afectar la calidad de sueño, tales como viajar, cambios de horarios, factores ambientales y fisiológicos. Pero hay cosas que podemos mejorar tanto en nuestros hábitos como en nuestro entorno para contrarrestar los efectos de los trastornos del sueño. Cosas como beber o comer abundantemente antes de irse a la cama o no tener un horario regular  son algunos de los hábitos que puede afectar nuestro descanso, si quieres saber más puedes leer al respecto por aquí. 

 

 

Con información de The Atlantic 

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