Acoso sexual en Egipto: una epidemia

Edmeé García / 2016-06-13

El acoso sexual es un problema que aqueja a las mujeres a nivel global y Egipto no es la excepción, al contrario, quizá el panorama que se vive en este país podría hablarnos de cuan mal pueden ponerse las cosas si las causas de raíz de estos problemas no son erradicadas.  Primero que nada el acoso puede presentarse de muchas formas, incluyendo miradas insistentes e inapropiadas, comentarios, contacto cercano e incómodo en lugares con mucha gente o el transporte público, la dificultad de comer en público si no se tiene compañía, lo que se toma como una invitación a recibir todo tipo de visitantes no deseados. Este tipo de conductas desgraciadamente son parte del día a día de las mujeres en Egipto, de acuerdo a una encuesta realizada en 2013 por las Naciones Unidas 99% de la mujeres egipcias con víctimas de tacos y 83% de ellas confesaron sentirse inseguras en las calles.

 

Algunos de los problemas detrás de este enorme problema de acoso son las actitudes conservadoras con respecto a las mujeres alimentadas por interpretaciones rígidas de la religión, así como normas patriarcales que llevan a muchos egipcios a minimizar el problema. Incluyendo a aquellos con influencia política que podrían y deberían estar haciendo algo al respecto. Un ejemplo de esto es como el acoso sexual ni siquiera estaba definido dentro del código penal de este país hasta hace un par de años.  Sin embargo, el interés e involucramiento de nuevas organizaciones e iniciativas civiles está ofreciendo herramientas para realizar cambios, aunque los activistas han confesado que uno de los retos más grandes consiste en convencer a los hombres de que sus acciones son incorrectas. 

 

Esto es notorio incluso en la constitución egipcia, la cual declara que honrar a las mujeres esencial para la dignidad de la nación. Sin embargo sólo se refiere a la mujeres como madres y hermanas, hablando de ellas únicamente con respecto a su papel dentro de la red familiar, sin dales cabida dentro de las esferas sociales y políticas. En palabras de Doaa Abdahllah la coordinadora regional de  iKnow Politics, una red internacional de inteligencia de las mujeres dentro de la política:

“He visto muchos lugares en el mundo donde el islam y la religión son usadas para abusar de los derechos de las mujeres y la minorías”. 

 

Por otro lado Said Sadek, sociólogo de la Universidad Americana del Cairo, ha confirmado que es un problema profundamente arraigado  en la sociedad egipcia, una mezcla de conservadurismo Islámico que inició su auge en la década de los sesenta y viejas actitudes patriarcales:

 

“El fundamentalismo religioso surgió y ellos empezaron a atacar alas mujeres. Quieren que ellas regresen a sus casas y no trabajen. La cultura patriarcal masculina no acepta que las mujeres tengan posiciones superiores a los hombres, porque algunas mujeres han estudiado y van a trabajar y otros hombres quedan rezagados. Así que una forma de neutralizar su estatus es dejar en shock  a las mujere sy forzarlas a una situación sexual donde sea. No es la cultura de los faraones, es la de loso beduinos”. 

 

 

Con frecuencia los atacantes ponen la responsabilidad en las víctimas y achacan su conducta violenta a inapropiada a la vestimenta de las mujeres. Sin embargo, de acuerdo a Dina Farid, miembro del grupo “Egypt’s Grils” vestirse conservadoramente nos una garantía de protección.Según Farid las mujeres que cubre un su rostro con la niqab también son atacadas. En sus palabras:

 

No hace ninguna diferencia. La mayoría de las mujeres egipcias se cubren con un velo y la mayoría han experimentado acoso sexual.”. 

 

Egipto se encuentra situado al norte de África pero actualmente forma parte del mundo árabe y comparte muchas de las dificultades que aquejan a otros países de Medio Oriente. Cuando se trata de sexo las diferencias entre las mujeres de esta región y las occidentales se vuelven evidentes.  Por ejemplo el sexo premarital aún es considerado un tabú, las mujeres deben llegar vírgenes al matrimonio para conservar la buena reputación de su familia.  De tal manera que las extranjeras viajando por el país también se ven obligadas a lidiar con situaciones difíciles o al menos incómodas.  Ya que desde la perspectiva de los locales ellas son víctimas sin consecuencias, muchos de estos hombres poseen ideas y visiones distorsionadas de las mujeres occidentales concibiéndolas como libertinas. Lo cual en su opinión les da derecho a hacer cualquier cosa. 

 

Esto puede explicar por qué algunas de las recomendaciones hechas a las viajeras que transitan por estas latitudes del globo, de parte de Lonely Planet incluyan lo siguiente:

  • “En caso de ser necesario invéntate o toma prestado un esposo, usa un anillo de matrimonio o incluso lleva una foto de ‘tus hijos’. Aunque esto pueda causar un poco de consternación- qué tipo de  madre y esposa eres si has dejado a tu familia para viajar sola?- esto disuadirá a muchos pretendientes. 
  • Evita contacto visual directo con los hombres locales (los lentes oscuros ayudan), aunque una mirada fría también puede tener ser efectivo si se usa en el momento correcto. 
  • Maximiza tu interacción con las mujeres locales.
  • En los taxis evita sentarte en el asiento de adelante a menos de que la conductora sea  mujer. 
  • En cualquier otra forma de transporte público siéntate junto a otra mujer de ser posible.
  • Si nada más funciona y no puedes librarte de un perseguidor, ve al lugar público más cercano, como un lobby de hotel. Si insiste pide al recepcionista llamar a la policía” .

Quizá suene exagerado sin embargo, mi experiencia viajando sola por este país me ha enseñado que desgraciadamente para salir de más de una situación difícil las viajeras deberán usar todos los recursos que tengan a su mano sin vacilación alguna. 

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