5 pasos para identificar tus fortalezas y mejorar tu vida

Harmonía / 2016-11-25

Reza el aforismo griego: “Conócete a ti mismo”. El aforismo lleva implícito un mensaje que nos invita a la moderación y el autoconocimiento. Podemos ampliar el mensaje y entenderlo como la sugerencia de que reconozcamos nuestras cualidades y debilidades para poder enfrentar los vaivenes de la vida con más certeza y tranquilidad, pero sobre todo, para que podamos ser más eficientes para con nosotros mismos.

Para ello, hemos realizado una lista de cinco consejos que te ayudarán a crear un protocolo para guiarte a través de ese camino sinuoso conocido como la exploración existencial: 

 

1. Descubre cómo te desarrollas en la realidad

Haz una lista de las cosas que haces. Repasa tus actividades y enlístalas. Identifica cuáles cosas te son más satisfactorias, en cuáles te desempeñas mejor. Realiza este ejercicio durante al menos 1 semana; lo recomendable es 1 mes. Esta dinámica tiene el objetivo de establecer un mapa para saber cómo te desarrollas en la realidad. Te servirá mucho más de lo que crees.

 

2. Reconoce tus puntos débiles y aprende a pedir ayuda

La primera fortaleza que debes tener presente e identificar son tus debilidades. Se necesita mucha fuerza y valor para reconocer que uno no es apto para ciertas tareas, que uno carece de habilidad para hacer ciertas cosas en la vida. Si admites principalmente ante ti mismo qué labores no puedes realizar y solicitas ayuda en esos campos, ya tienes el plus de no invertir tu tiempo en ello. Eres valioso e increíble y lo sabes, pero hay materias que simplemente no se te dan. No tienes por qué invertir tu esfuerzo en algo fútil.

 

3. Considera tu escala de valores

Ya que descartaste las cosas en las que no eres bueno ni te gustan, eso no significa que las que quedan son tareas que te satisfagan. No caigas en la trampa. Puedes hacer cosas bien que no sean de tu agrado y, si te concentras en ellas, puede suceder que te aburras o te deprimas. Piensa en tus valores, en lo que de verdad merece la pena para ti. Entonces separa las labores en las que eres bueno en dos campos: aquellas que de verdad te apasionan y aquellas en las que simplemente eres hábil.

 

4. Selecciona lo que te apasiona y puedes hacer bien

Toma esa lista de las cosas que de verdad te apasionan y que además haces bien. Sé honesto contigo mismo, porque estás a un solo paso de identificar tus fortalezas. ¿Puedes hacer esas cosas mejor que todas las personas que conoces? Pero antes, contempla lo siguiente: no es necesario que seas el mejor en el desarrollo de ello, sino que puedes resolver esos problemas con eficacia y la resolución de eso no te afecta más de lo común. 

 

5. Pasa del análisis a la acción

Si eres apto y reconoces que eres apto para resolver un problema, porque la vida se trata de resolver problemas, entonces debes poner tus esfuerzos en desarrollar estas habilidades. Ello te será más reconfortante, implicará menos tiempo invertido, incluso influirá en tus gastos, y el resultado de este ejercicio se verá reflejado en tu vida personal y laboral.

 

Nadie dijo que el camino fuera fácil, pero ciertamente es mucho más satisfactorio cuando nos concebimos como jugadores activos del juego de la vida, en lugar de barcos a la deriva. Para jugar necesitamos saber nuestras fortalezas y debilidades, y luego hacer lo mejor de ellas con energía y constancia. Al final esa forma de abordar las cosas puede darnos muchas más satisfacciones que si sentimos que únicamente reaccionamos a lo que nos pasa sin ningún tipo de control o propuesta. 

 

 

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Con información de Happify

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