10 consejos que los padres primerizos necesitan

Harmonía / 2016-10-13

Tener un hijo es una experiencia extraordinaria, pero toda esa avalancha de emociones puede resultar abrumadora para muchos padres. Por más preparados y confiados que estemos, siempre llegará un momento en el que no tendremos ni idea de lo que estamos haciendo. La buena noticia es que de eso se trata gran parte de la paternidad. He aquí 10 consejos que nadie te dio y que realmente necesitas.

 

1. Tu vida, al menos por los siguientes dos años, se va a tratar de tener sueño. Más vale que lo sepas y que lo asimiles lo más pronto posible. No te preocupes, ni siquiera vas a tener tiempo de sentirte cansado o de quejarte.

 

2. Tu bebé siempre va a ser el que llora más fuerte. Al menos eso vas a creer cada vez que lo escuches. La verdad es que es muy probable que sólo tú lo creas y eso está bien. Su llanto es una herramienta evolutiva diseñada para que no puedas ignorarlo.

 

3. Los bebés son más resistentes de lo que crees. La primera vez que lo cargues vas a tener mucho miedo de romperlo, parecen tan frágiles. La realidad es que los bebés son fuertes y elásticos, tómalo con confianza pero no olvides darle soporte a su cuello y cabeza.

 

4. Te vas a equivocar muchas veces. Los padres no son infalibles y los niños no son de cristal. Vas a cometer muchos errores, algunos que se volverán una historia divertida con los años y otros que te van a sacar sustos enormes pero al final (repite esto muchas veces), tú y tu bebé van a estar bien.

 

5. Se te va a quitar el asco. Lo primero que aprendemos de los hijos es a perder el asco. Vas a tocar cosas que jamás imaginaste (como vómito y orina) y te volverás todo un experto en identificar los tonos, texturas y olores de las heces. 

 

6. Nunca lo compares con otros bebés. Cada niño es un mundo, no te angusties si el bebé de tus amigos ya gatea o se sostiene y el tuyo no da señales de querer hacerlo. Cada uno tiene su ritmo, no lo presiones. La vida no es una competencia.

 

7. La limpieza y el orden van a pasar a segundo plano. Tu prioridad será mantener a tu bebé sano, cómodo y alimentado. Ya harás el quehacer después. Nadie va a juzgarte por eso.

 

8. Todos te darán una opinión al respecto. Te van a llover cientos de consejos sobre lo que debes o no debes hacer con tu bebé. Sonríe amablemente y haz lo que tu creas mejor. La intuición es tu mejor aliada en esto.

 

9. Acepta toda la ayuda que te ofrezcan. No es momento para rechazar ningún tipo de ayuda. Si alguien se ofrece a llevarte de comer o hacer tus compras, aprovéchalo. 

 

10. La oficina no es una prioridad. Cuando tus hijos crezcan no te vas a lamentar por haber desperdiciado tiempo en casa con ellos cuando podías estar en la oficina, ¿verdad?

Nuestras notas más leídas que te pueden interesar...

TODOS LOS COMENTARIOS SUMAN, #HAGAMOSCOMUNIDAD: