Cómo ayudar a otro durante una crisis de ansiedad

Harmonía / 2017-09-08

Las personas que conviven cotidianamente con alguien que padece algún trastorno de ansiedad se preocupan por apoyar y ser de utilidad durante los ataques pero muchas veces no saben cómo hacerlo. Ver a un ser querido pasar por un ataque de pánico puede ser muy difícil y si no sabemos reaccionar nuestra preocupación e intentos por ayudar podrían incluso empeorar las cosas. Lo primero que debemos saber es que este tipo de ataques son pasajeros, jamás permanentes, así que en cuanto estemos en presencia de uno lo mejor es mantener la calma y esperar que pase. Mientras eso ocurre hay otras cosas que podemos hacer que harán sentir a la persona que está padeciendo el ataque mucho más segura y ayudarán a tranquilizarla.

 

Las mejores 5 formas de erradicar la ansiedad sin medicamentos

 

¿Qué actitud tomar ante el ataque de pánico de alguien más?

Primero que nada debemos repetir, cuantas veces sea necesario, que se trata de una crisis pasajera. Las personas con ataques de pánico suelen creer que algo terrible va a pasar y que no serán capaces de recuperarse jamás. Hazle saber a la persona que es temporal y que por más amenazador que parezca el ataque sólamente va a durar unos minutos. Siéntate a su lado y háblale con voz firme pero cariñosa, sin embargo, evita subestimar sus miedos, no digas cosas como "no hay nada de qué preocuparse". Este tipo de crisis no son racionales, no puedes apelar a la lógica de la persona porque sólo lograrás hacerla sentir más frustrada. Lo que sí puedes hacer es pedirle que respire contigo, inhalen y exhalen aire juntos lo más profunda y prolongadamente que puedan.

 

¿Cómo puedo ayudar a que la crisis dure menos?

Como ya mencionamos, los ataques de pánico no son racionales, no sirve de nada que intentes probarle a la persona que lo padece que su miedo no es real o que no hay nada que pueda hacerle daño. Sí lo hay. Su mente puede hacerle daño y se lo está haciendo en ese momento. Lo mejor que puedes hacer es justo intentar distraer a su mente. Piénsala como un perro que se ha aferrado a algún juguete y no lo quiere soltar, este juguete es la idea que causa el pánico. Ahora, ¿cómo se lo quitas? Enseñándole otro juguete para que deje el primero y persiga el nuevo. Puedes lograr esto de muchas formas, por ejemplo haciendo preguntas, "¿te acuerdas cómo se llamaba la escuela donde hiciste la primaria? ¿y cómo se llamaba tu maestra de tercer grado?" cualquier cosa que haga a la persona concentrarse en otra cosa servirá. 

 

Otra forma de lograr que su mente cambie de idea es sugiriéndole que ordene cosas. Pídele que ordene objetos por color, tamaño o alfabéticamente, lo que sea que tengas a la mano. Si están en algún lugar público pídele a la persona que encuentre cosas a su alrededor y te las señale o sencillamente que suba y baje los brazos diez veces, esas diez veces deben ser contadas en voz alta. Si logras mantener la calma y a la persona concentrada en lo que le pides, la crisis durará mucho menos y será menos intensa también.

 

También lee: Los dos pensamientos que detonan la ansiedad y cómo evitalos

Queremos ayudarte a encontrar las mejores ofertas enfocadas en bienestar durante El Buen Fin.

TODOS LOS COMENTARIOS SUMAN, #HAGAMOSCOMUNIDAD: