Mitos que te alejan del yoga

María Elena Esparza / 2017-04-27

Mucho se habla y se dice sobre los beneficios físicos, mentales y emocionales de practicar yoga, las razones sobran. Pero, ¿qué hay de los mitos que impiden a quienes tienen curiosidad de probar esta disciplina llegar al tapete?

 

Este texto es para ti, que llevas tiempo con ganas de empezar a practicar, pero por alguna razón no te has animado. Es momento de poner las cosas claras y olvidar los prejuicios. Aquí van seis mitos muy comunes y la explicación de por qué son sólo eso y no deberían afectar tu incursión en esta hermosa disciplina.

 

1. Tienes que ser flexible

¿Cómo no creer esto si en las revistas y las redes abundan las fotos de yoguis que pueden doblar su cuerpo como una liga? Algunas de ellas, la verdad, hasta se acercan más a la acrobacia que al yoga. Lo cierto es que los asanas desarrollan cualidades tan diversas como la fuerza, el equilibrio, la apertura y el control; un grupo de ellos sí trabaja la flexibilidad, pero puedes empezar en cualquier nivel sin que eso reduzca los beneficios de la práctica.

 

2. Lo hacen las personas delgadas

Otro gran estereotipo apoyado por lo que vemos en los medios e internet. El yoga es para todos los que tengan cuerpo, mente y alma. Si tú cumples con esas condiciones, estás listo para empezar. ¡No es broma! El trabajo que hacemos sobre el tapete tiene como fin último la unión de cuerpo, mente y alma para alcanzar el bienestar. Recuerda, la postura perfecta es personal y se trata de emprender un camino de evolución en todo nivel. Por las mismas razones, el yoga tampoco es sólo para mujeres.

 

3. Te vas a aburrir

¿Qué prefieres bailar? Danzón, salsa, reguetón… Tu cuerpo tiene un ritmo natural que sincroniza con todas las actividades que realiza. Esa cadencia también existe en la diversidad de estilos de yoga y es seguro que hay uno para ti. Si prefieres la suavidad y una práctica estática, prueba kundalini; si lo tuyo es el movimiento continuo, entra a una clase de vinyasa, y si te encanta sudar, dale una oportunidad al yoga caliente de bikram. No vas a querer dejar de practicar una vez que encuentres tu ritmo en el tapete.

 

4. Necesitas poner tu mente en blanco

A nivel mental, hacer yoga se trata de traer toda la atención al presente, enfocarte en el instante actual para nutrir con tu energía la actividad que te ocupa. La mente en blanco no existe, todo el tiempo pasan cosas dentro de tu cabeza: llegan imágenes, pensamientos, ideas… eso es normal y bienvenido, olvídate de la excusa de que te cuesta mucho concentrarte. ¡No es un examen!

 

5. No quemas calorías

El yoga es un ejercicio muy completo y demandante de esfuerzo; estudios recientes demuestran que en una sesión de 1 hora de estilos como vinyasa, bikram o ashtanga puedes quemar desde 450 hasta 800 calorías. Lo mejor es que la práctica abre un círculo virtuoso de bienestar, en el que generas conciencia de comer saludable, hidratarte y descansar apropiadamente, hábitos indispensables para tener un cuerpo sano y lleno de energía.

 

6. Es caro

Como en todo lo que consumimos, en yoga hay un amplio rango de precios. Existen muchas iniciativas que ofrecen yoga gratuito en espacios abiertos, también estudios con paquetes accesibles y claro, también clases costosas. Actualmente una gran opción para quienes no quieren invertir mucho son las clases en línea, que puedes hacer en tu casa sin necesidad de traslados. En Harmonia.la creamos los Yoga Bytes y Yoga para la vida real con el objetivo de acercar el yoga hasta donde tú estés; para practicar con nosotros no tienes que gastar ni salir de tu casa, sólo suscríbete a nuestro canal de YouTube y si nuestros videos te ayudan, compártelos para ayudar a más personas. ¿Ves? ¡Ya no hay pretextos!

 

NAMASTE.

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