¿Qué tan peligroso puede ser el crossfit?

Harmonía / 2016-03-10

El crossfit es una actividad física muy intensa y ha adquirido una mala reputación porque se le ha asociado a muchas lesiones. De acuerdo a un estudio publicado recientemente, los investigadores entrevistaron a 132 atletas que practicaban crossift y descubrieron que 73.5% de ellos había experimentado algún tipo de lesión que les impidió trabajar, entrenar o competir.  Algunas de estas lesiones incluso necesitaron cirugía. Estos números indican que practicar crossfit puede conllevar el mismo riesgo de lesión que la gimnasia o el levantamiento de pesas olímpico. 

 

 Sin embargo, como muchos otros sistemas el crossfit tiene algunos principios claves que a veces los entusiastas pasan por alto. Es fundamental entender los principios básicos de la práctica y dominarlos antes de ir demasiado intensamente. También se debe alternar entrenamientos que construyan fuerza en diferentes zonas del cuerpo con aquellos que implican mucho desgaste.  Ir demasiado rápido antes de aprender los principios que te mantendrán libre de lesiones también puede salir muy caro. No es recomendable ir de horas de vida sedentaria a una actividad intensa súbitamente. El cambio debe ser gradual para darle tiempo a nuestros cuerpos de construir las condiciones que le permitan soportar el esfuerzo. 

Este último punto es especialmente relevante en el crossfit porque hay ciertos entrenamientos basados en secuencias de repeticiones intensas de ejercicios. La actividad física vigorosa  hace que el cuerpo secrete endorfinas y otras substancias, que como mencionamos con anterioridad, pueden hacerte sentir muy bien, quizá demasiado, de hecho muchos lo describen como "un pasón natural".  Lo cual hace que  muchas personas que practican crossfit se obsesionen en este tipo de entrenamiento intenso. Además sudas mucho y sientes que en realidad estás entrenando. Sin embargo esto incrementa tu riesgo de experimentar lesiones relacionadas con la fatiga.

 

Además, recuerda que el cuerpo requiere de mantenimiento. Iniciar una rutina de ejercicios siempre es una oportunidad de ordenar nuestra alimentación. Otro aspecto crucial y que a veces pasamos por alto es darnos el descanso suficiente para recuperarnos de los entrenamientos. ¿Estás durmiendo suficiente? ¿Cómo describirías la calidad de tu sueño? Estas preguntas pueden ayudarte a evaluar si tienes un área de oportunidad para mejorar en este sentido. 

 

Finalmente, cuando elegimos una actividad física debemos de ser realistas y preguntarnos si esta actividad se ajusta a nuestras condiciones o necesidades. El crossfit como cualquier actividad física intensa implica riesgos. Si ya tienes lesiones o hace muchísimo que no haces nada de ejercicio y no tienes nada de condición ni fuerza, es bueno consideres empezar poco a poco y gradualmente incrementar la intensidad de tu entrenamiento. Además recuerda que necesitarás crear buenos hábitos de alimentación y descanso que apoyen tu rutina de ejercicios. 

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