Esto es lo que pasa en tu cerebro cuando dejas el azúcar

Harmonía / 2016-08-18

Para la neurociencia, ciertos alimentos se conocen como “recompensas naturales”. Es decir, para sobrevivir como especies necesitamos que actividades como comer, tener relaciones sexuales y hasta cuidar de otros sea algo placentero para que se pueda repetir y reforzar la conducta, continuando con la evolución del humano.

 

Uno de los alimentos que más placer produce es el azúcar. ¿Cuál es la desventaja de este hecho? Que su consumo causa adicción y dejarla tiene consecuencias en el cuerpo y las emociones.

 

Hoy en día es casi imposible encontrar alimentos procesados o preparados que no tengan una cantidad importante de azúcar añadida para dar sabor o para ayudar en su conservación, y el azúcar añadido es engañoso. Dejarla puede ser tan complicado como dejar drogas como nicotina, cocaína y heroína.  Sobre todo durante los primeros días sin azúcar.

 

En un experimento se sometió a un grupo de ratas a una dieta que consistía en pasar 12 horas sin comida, seguidas por 12 horas con acceso a una solución de azúcar y comida normal. Luego de un mes de seguir este patrón, las ratas comenzaron a manifestar conductas similares a las de las personas que abusan de las drogas y el consumo de este alimento estimulaba su cerebro de manera que dejarlo podía producir síndrome de abstinencia.

 

Al igual que muchas drogas, el azúcar fomenta picos de dopamina que, a la larga, llegan a modificar hasta la expresión genética y la capacidad de los receptores de dopamina en la corteza frontal y media del cerebro. ¿Qué significa esto? Que el consumo regular de azúcar inhibe nuestra capacidad para transportar dopamina si no es mediante más azúcar (y cada vez más, pues el cuerpo va generando resistencia a los efectos de este alimento). O sea, sí: una adicción en el sentido más clásico de la palabra.

 

La buena noticia es que luego de una semana sin azúcar los síntomas de la abstinencia comienzan a disminuir. La ansiedad se reduce, la tristeza es más esporádica y poco a poco empezamos a sentirnos cómodos sin necesitar una dosis de este dulce. Para quedar libre de adicción se necesitan 40 días aproximadamente.

 

Parece un reto interesante, ¿no crees? ¿Te animarías a reducir la cantidad de azúcar que consumes en tu dieta diaria? Quizá valdría la pena darle un descanso a tu cuerpo.

 

Fuente: Mashable

 

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