Conoce las 3 medicinas que tiene la humanidad para sanar

Edmeé García / 2016-04-21

Es el año 2016 de la era común y en el planeta Tierra habitamos más de 7 billones de humanos. Un 54% de nosotros vivimos en ciudades y nuestros cálculos indican que para el año 2050 este porcentaje habrá aumentado al 66%. Vivir en ambientes artificiales, de acero, asfalto, vidrio y concreto nos ha llevado a olvidar que el mundo en realidad es la naturaleza y que al ser parte de ella, los humanos estamos regidos por las mismas reglas. Al grado que los hilos de nuestro destino están entretejidos con los de la tierra como parte de una misma tela. 

 

Hemos explotado los recursos naturales y destruido ecosistemas, extinguido la vida de especies completas y no hemos dejado de entablar guerras capaces de destruir naciones enteras y sus entornos. Consumimos alimentos  producidos y distribuidos en masa, modificados, procesados y artificiales. El aire que respiramos está contaminado, al igual que el agua y la tierra. En palabras del ingeniero agrónomo Felipe García Llamas el hombre no sólo ha cambiado su entorno, también sus hábitos: 

 

“(El hombre) Ha cambiado su horario de trabajo diurno alternado con descanso nocturno relajante y fortalecedor, por actividades aceleradas, ensordecedoras, cegadoras, cambiantes de tipo y de ritmo, y estresantes, alternadas con descansos activos, inquietantes y perturbadores que trastornan física y psicológicamente. Y ha sustituido asimismo, los medios y métodos curativos naturales afines al organismo y por el uso de fármacos sintéticos …”

 

Puede ser que hoy en día nos parezca de lo más natural tomar cápsulas, pastillas y someternos al escalpelo de un cirujano,  pero esto no siempre fue así. Existe evidencia de que hace 5000 años, existía en China una medicina basada en el uso de plantas, la medicina ayurvédica de la India tiene al menos 4000 años de antigüedad  y en Europa se practicó la medicina de las plantas incluso durante  la edad media. A este tipo de medicina se le conoce también como naturopatía, pues usa únicamente elementos de la naturaleza para curar y pone énfasis en la prevención de enfermedades a través de una alimentación apropiada. La naturopatía es la primera medicina de la humanidad  y se basa en la idea de restablecer el equilibrio del organismo a través de la eliminación de las causas de la enfermedad. Quizá esto es a lo que se refería  Hipócrates, considerado el padre de la medicina,  cuando dijo: No comprendemos la enfermedad hasta que conocemos los alimentos”. En México, las culturas precolombinas como los aztecas y los mayas también reunieron un conocimiento extenso sobre los usos medicinales de distintas plantas, aunque actualmente este haya sido relegado a segundo plano por la medicina ortodoxa.

 

En segundo lugar tenemos a  la medicina homeopática, cuya filosofía se basa en “curar lo similar con lo similar”. Este sistema utiliza substancias de origen animal, vegetal o mineral en cantidades pequeñas con el propósito de estimular el cuerpo para que actúe en contra de la enfermedad y la elimine. Y curiosamente fue Samuel Hahneman el fundador de la homeopatía quien dio su nombre al tercer tipo de medicina: la alopatía

 

Este último tipo es la medicina convencional y oficial de nuestros tiempos.  Es un sistema médico  basado en el uso de substancias químicas, ajenas al cuerpo ( es decir, no orgánicas), e intervenciones físicas, quirúrgicas y de otros tipos para en el mejor de los casos combatir la enfermedad y en ocasiones simplemente paliar los síntomas. Es un sistema basado en fármacos, medicinas de patente, drogas legales e intervenciones quirúrgicas. 

 

Finalmente, cuando pensamos en salud es necesario que abramos nuestro espectro de atención y tomemos en consideración nuestros hábitos y bagaje genético al igual que nuestro entorno. Si dañamos nuestros ecosistemas, lo que en realidad estamos dañando es aquello que sostiene la vida y a nosotros con ella. Vivir en un ambiente contaminado, con alimentos contaminados, ruido y estrés nos está enfermando y a pesar de los avances científicos de la alopatía, aún existen  enfermedades que ésta no puede curar. Es momento de recordar que todo lo que ponemos en nuestro cuerpo tiene un efecto sobre de él y reiterar la necesidad de educarnos sobre las opciones disponibles para poder tomar decisiones informadas. 

 

Fuentes: 

“La gran enciclopedia de las plantas que curan”, Felipe García Llamas. Ed. Diana 2005. 

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