3 formas en las que la meditación te ayuda a mejorar tu salud digestiva

Harmonía / 2016-04-27

Puede ser que cuando pienses en meditación, vengan a tu mente metas espirituales elevadas, la iluminación, la liberación del ego, la experiencia directa de la consciencia de unidad y un largo y sofisticado etcétera. Pero también hay razones muy  prácticas para meditar que tienen que ver con mejorar nuestra calidad de vida día a día a través del desarrollo de atención plena junto con estados de tranquilidad, neutralidad, compasión y gratitud. La ciencia ha descubierto que la meditación tiene muchos que ofrecer a nuestra salud integral y a nuestra salud digestiva en particular ya que puede contribuir a aliviar problemas digestivos tales como cólicos, distensión y flatulencias. Esta son 3 cosas que la meditación hace por tu salud digestiva:

 

1. La meditación diluye el estrés y la ansiedad.
El sistema digestivo es uno de los procesos biológicos más afectados por la tensión y la ansiedad. Cuando estamos estresados las funciones de nuestro cuerpo se ven afectadas, el cual entra en un modo de emergencia y deja la digestión en segundo plano.  Esto puede crear problemas en tus intestinos, provocando inflamación, reflujo y contribuyendo a desarrollar úlceras o alergias alimentarias. La meditación calma la mente y el cuerpo y puede ayudarnos a salir del estrés agudo permitiendo que nuestra buena digestión se restablezca. 


2. La meditación brinda al sistema digestiva la ayuda que más necesita. 
Un punto central para cualquier programa de meditación es desarrollar la propio-percepción a través de la respiración y de llevar la atención a las sensaciones del cuerpo y esto puede brindar muchos beneficios a la salud. Durante la meditación los niveles de oxígeno que circulan en los intestinos y el estómago se multiplican, lo cual  hace que el tránsito digestivo mejore significativamente. Además el efecto de la meditación es acumulativo lo que significa que cada sesión fortalecerá aún más tu sistema digestivo. 

 

3. La meditación puede contribuir a que cambies las actitudes que te llevan a hacer malas elecciones alimenticias. 
Si tus problemas digestivos se encuentran relacionados con una alimentación deficiente en nutrientes o a comer de más la meditación puede ayudarte. Ya que este tipo de cosas están relacionadas con frecuencia con la ansiedad y la depresión y son síntomas que expresan conflictos emocionales sin resolver. Puede que tu relación con la comida se ha visto distorsionada por estas cuestiones pero la meditación puede ayudarte a ir desactivando estas punciones poco a poco.


Si esto te ha interesado recuerda que no necesitas tener un equipo sofisticado para empezar a meditar, de hecho hay muchas opciones incluyendo aplicaciones que puedes instalar en tu teléfono o computadora y pueden guiarte. Por otro lado si ya empezaste una práctica de meditación pero estás necesitando  un poco de inspiración simplemente recuerda las sabias palabras de Jiddu Krishnamurti:
“Este es amor: el florecimiento del amor es la meditación”.

Con información de : Brainwave Research Institute
 

TODOS LOS COMENTARIOS SUMAN, #HAGAMOSCOMUNIDAD:

Te podría interesar

Te podría interesar