¿Por qué crees que los ricos son malos?

Roberto Morán / 2016-11-16

¿Por qué en las películas la gente que tiene dinero, con excepción de Bruce Wayne, es mala mala? Entre los peores malos siempre hay algún productor de Hollywood que vive en una casa increíble inhalando todo lo inhalable, mientras sus amigos están en una alberca con vista a Mulholland Drive, en Los Ángeles. Son ricos y malos y el mensaje es que no hay que ser como ellos pero cómo se nos antoja

 

Como somos buena gente, nos quedamos en odiarlos, porque nunca vamos a ser como ellos y porque el dinero es malo, muy malo. Algún filósofo diría que esa ideología nos la están presentando para que ni se nos ocurra aspirar a ser ricos y mejor que nos quedemos esperando la justicia en otra vida. 

 

Ya parezco tía con mis referencias pero voy a poner un ejemplo de una película donde el dinero corrompe y el amor salva. Es la viejísima Pretty Woman, de cuando Julia Roberts tenía la edad que ahora tiene Yuya (y no gritaba “guapuras”). Es película de tu tía, pero seguro ya sabes que se trata de la Cenicienta y cómo el príncipe azul viene a salvarla, ya no de la madrastra pero sí de la prostitución en Hollywood Boulevard. 

 

El príncipe azul es muy rico y todas las tías aman esa frase que le suelta a un vendedor de una tienda de ropa de lujo en Rodeo Drive: “venimos a gastar cantidades obscenas de dinero” y, claro, hay que explicar de dónde viene el dinero. Resulta que el príncipe azul es un desalmado dueño de un fondo de capital, de esos que se dedican a exprimir las compañías, a recortar personal y a eliminar gastos, para después vender esas compañías más caras de lo que las compraron. Su dinero va a rescatar a la Pretty Woman, pero sólo el amor lo va a rescatar a él

 

Pretty Woman fue un anunciote para las marcas de ropa de lujo. Creo que antes de esa película, los gringos solo conocían la ropa de Gap y nosotros cruzábamos la frontera felices con tal de comprar en JC Penney. Poco después de eso, las marcas europeas de a 200 dólares la playera se volvieron conocidas y la avenida Masaryk en México se convirtió en nuestra Rodeo Drive y ahí íbamos todos a comprarnos cualquier cosa con iniciales.

 

¿Y qué hay de la maldad de los ricos? No hay mucho de qué preocuparse. Está muy difícil convertirse en uno de ellos. Hace unos 2 años, se puso súper de moda el libro-ladrillo Capital, de Thomas Piketty, que nadie leímos pero que nos dejó claro, con estadísticas de la recaudación de impuestos de Francia desde el siglo XIX, que los ricos siempre son los mismos y que los dueños del capital se encargan de superpagarse a ellos mismos, de manera que la riqueza sigue concentrada en unos cuantos. Entonces, como ya no vamos a ser ricos, ¿hay que gastar y gastar; no se nos vaya a acumular? 

 

Porque el galán de Pretty Woman era malo a la hora de ganarse el dinero, no a la hora de gastarlo

 

Estaba a punto de soltar mi moraleja de que la clase media se uniera y pensara en acumular un poquito además de gastar, pero ya me dio flojera. De todos modos, cuando vemos La cenicienta y nos ponemos felices de que el príncipe azul la rescata de sus hermanastras malvadas no creemos que lo único que hay que hacer en la vida para salir del hoyo es ir al baile en el palacio. 

 

Y cuando vemos que los malos de las películas son los ricos, no pensamos que hay que ir a vaciar nuestra cuenta de banco y que la moraleja es que debemos acabar con toda ambición. ¿Verdad que no?

TODOS LOS COMENTARIOS SUMAN, #HAGAMOSCOMUNIDAD:

Cuando recibes más dinero de lo usual, ¿enseguida lo gastas?

Te podría interesar

Te podría interesar